Las Primeras Horas: Tu Respuesta Inmediata
1. Prioriza la Seguridad Sobre las Pertenencias.
Cuando un desastre ocurre, la primera pregunta es: ¿Estás a salvo?
Si el edificio es estable (por ejemplo, un terremoto que dejó intacta la estructura), quédate adentro. Asegura los muebles sueltos con correas o cinta adhesiva, cierra las ventanas y protégete de los escombros caídos.
Si el edificio está comprometido, mueve a un lugar más seguro, un edificio sólido o una habitación segura pre-identificada. No intentes salvar objetos valiosos; tu vida es mucho más valiosa.
2. Evalúa la Situación Rápidamente.
Escucha las instrucciones oficiales: Las estaciones de radio de emergencia locales, alertas meteorológicas y anuncios públicos te dirán si debes evacuar, quedarte en tu lugar o buscar refugio.
Revisa tus alrededores: ¿Hay inundación, una salida bloqueada o una tubería rota? Estos detalles te ayudarán a planificar tu próximo paso.
3. Revisa Tu Kit de Emergencia.
Los hogares deben tener un kit básico de supervivencia de 3 días.
¿Qué debería contener?
Una provisión de agua de 3 días (al menos 1 galón por persona al día), alimentos no perecederos, una linterna alimentada por baterías, baterías extra, un botiquín de primeros auxilios, medicamentos recetados, una pitilladora, una multi-herramienta, una radio portátil y copias de documentos importantes (ID, seguros, registros médicos, prescripciones de medicamentos).
En las primeras horas necesitarás moverte rápidamente; tener todo en una sola bolsa fácil de llevar significa que puedes salir sin buscar.
4. Comunícate.
Contacta a familiares o amigos: Hazles saber que estás a salvo y dónde te encuentras.
Usa un dispositivo de bajo consumo: Si la red celular está congestionada, una radio bidireccional o un mensajero satelital puede ser vital.
5. Preserva el Energía.
Apaga los electrónicos no esenciales.
Si tienes una batería portátil o un cargador solar: Carga tu teléfono y manténlo en modo avión para conservar la batería. Una linterna con LED de bajo consumo suele ser suficiente para una búsqueda rápida durante la noche.
En resumen, las primeras horas son una triage rápida de seguridad, información, suministros y comunicación. Una vez que te asegures de que no estás en peligro inminente, puedes enfocarte en la siguiente etapa.